«Es esencial un trabajo en equipo entre la Asociación, familias, centros educativos y comunidad para conseguir los objetivos que abarca el ámbito de las habilidades sociales»
En este boletín de octubre de 2025 es el turno de hablar con nuestras compañeras responsables de Habilidades Sociales, Irene y Olaia. Una actividad muy asentada en nuestra entidad en la que se trabajan diferentes objetivos agrupados en áreas como: habilidades de comunicación, sociales, académicas o funcionales, entre otras. Como ellas nos cuentan en esta charla, el entrenamiento en habilidades sociales que se realiza en las sesiones tiene «impacto real y duradero en la inclusión, el bienestar y la autonomía» de las personas con síndrome de Down. Sin duda un espacio muy necesario y útil para las personas con las que trabajamos.
¿Qué se trabaja en las sesiones de HHSS?
En las sesiones de habilidades sociales trabajamos actividades y herramientas de aprendizaje para que los/as alumnos/as adquieran una serie de conductas, habilidades, normas sociales, rutinas y actitudes necesarias para que tengan una inclusión adecuada en la sociedad y puedan desenvolverse de un modo autónomo y adecuado en situaciones reales de la vida cotidiana.
Los objetivos que trabajamos son las habilidades comunicativas para el mantenimiento de unas relaciones sociales sanas y adecuadas, la autonomía personal y social para proporcionarles capacidad de decisión propia, así como el desarrollo adecuado y gestión de sus emociones.
Todos estos objetivos se ajustan y adecuan al momento de desarrollo del grupo y a las necesidades individuales de cada alumno/a.
En la actualidad, tenemos tres grupos dentro del programa de Habilidades Sociales: el grupo de iniciación (8-10 años), el grupo de básicas (11-15 años) y el grupo de avanzadas (16-21 años).
¿Cómo preparáis las sesiones?
Al principio de curso en septiembre, hacemos una planificación anual general en la que marcamos unos objetivos que nos gustaría trabajar durante el curso y de forma trimestral por cada grupo.
Partiendo de ahí, hacemos una programación específica trimestral de septiembre a diciembre en la que preparamos todas las actividades que se van a realizar en el trimestre por sesión y las compartimos con las familias. Y así sucesivamente en los siguientes dos trimestres. Vemos importante preparar las programaciones específicas de manera trimestral para así dar espacio y observar las necesidades individuales y grupales que hay en el aula.
Una vez establecidas las actividades, tenemos espacio semanal para preparar las clases y todo el material que es necesario.
Las actividades, talleres o rutinas que preparamos están centradas en la atención integral e individual del alumno/a y en el momento de desarrollo del grupo. Todas las actividades las hacemos con los apoyos visuales necesarios para que el aprendizaje sea integral y las actividades son prácticas, colaborativas, cooperativas e interactivas, a través de metodologías activas, digitales y conductistas.
¿Cuáles son los temas o asuntos más complicados de trabajar?
En nuestra experiencia, vemos que las personas con síndrome de Down tienen muchas capacidades para relacionarse y participar activamente en la vida social, pero también sabemos que hay ciertos aspectos que pueden resultar más complejos y requieren mayor atención.
Por un lado, vemos fundamental trabajar la compresión de normas sociales y las herramientas para saber actuar según el contexto. También, trabajar el bienestar emocional, dando espacio a adquirir instrumentos de identificación de emociones o dolores físicos para trabajar la gestión emocional y la auto regulación. Igualmente vemos necesidad en trabajar las relaciones interpersonales adecuadas y sanas y fomentar la resolución de conflictos.
Así mismo, otro aspecto que nos parece muy importante es el trabajar la identidad, el autoconcepto y la autoestima para reforzar herramientas de identificación de capacidades y fortalezas y también para desarrollar conocimiento de necesidades de apoyo que puedan necesitar en algunos espacios. Y de esta manera fomentar unos objetivos realistas, una imagen positiva y tener participación plena en todos los ámbitos de las sociedad.
¿Alguna anécdota divertida en las clases?
No nos viene ninguna anécdota en especial, pero sí que las actividades de juego de roles que utilizamos con mucha asiduidad generan muchas situaciones divertidas que fomentan un ambiente de confianza y alegre.
¿Se ve evolución en los grupos que llevan más tiempo? ¿En qué notáis esta evolución?
La evolución principal que da la continuidad en los grupos es la cohesión grupal y el sentimiento de pertenencia que se crea y fomenta la confianza y la afinidad entre los/as chicos y chicas y las profesionales.
Esta sensación de pertenencia a grupo impulsa la participación y, por lo tanto, refuerza el uso de las habilidades comunicativas y fomenta las relaciones interpersonales. Por lo que impulsa la expresión de emociones, opiniones, dudas, malestar… Se crea un espacio seguro para compartir experiencias y esto, favorece el bienestar emocional, la resolución de conflictos, las relaciones interpersonales afectivas y de confianza y fomenta un auto concepto positivo.
¿Consideráis que es importante para las personas con SD acudir a estos grupos? ¿Por qué?
Si, por supuesto, consideramos que asistir a clase de habilidades sociales es una necesidad. Porque, aunque muchas cosas esenciales parezcan “naturales”, cuando hablamos de interacción social, muchas veces lo que pensamos que es innato en realidad se aprende, se practica, se entrena . Y ese entrenamiento tiene impacto real y duradero en la inclusión, el bienestar y la autonomía.
Para ello vemos muy importante y esencial un trabajo en equipo entre la Asociación, familias, centros educativos y comunidad, cada uno desde su lugar, para conseguir los objetivos que abarca el ámbito de las HHSS.
