Hablamos con Xabi y Loli dos personas que forman parte del Grupo de Hermanos/as y al Grupo de Abuelos/as de nuestra entidad.
Dos espacios en los que participan desde hace años y en los que aprenden y se desarrollan personalmente.
Xabi asegura que gracias al taller de hermanos/as, al que acude desde hace cinco años, está “más unido a su hermano” y Loli, abuela de Xabi y Marcos, califica de “imprescindible” un espacio como el taller de abuelos/as.
Hemos querido conocer más sobre su experiencia en estos dos servicios.
XABIER PALOMINO, USUARIO DEL GRUPO DE HERMANOS/AS
“Me gusta cuando hablamos de lo bueno que tienen nuestros hermanos/as”
¿Qué te parece el taller de hermanos?
Me parece muy bien porque es un espacio donde aprendo los problemas de los niños y niñas con SD, como mi hermano.
¿Qué aprendes en este espacio?
Aprendo sus problemas y en casa por ejemplo le entiendo mejor.
¿Qué temas te interesan más?
Me gusta cuando hablamos de ellos, de lo bueno que tienen, eso me encanta.
¿Hace que te sientas más entendido?
Sí, porque si no hay algunas cosas que no entendería por qué las hace.
¿Por qué crees que es importante tener un grupo como este para hermanas y hermanos de personas con SD?
Me parece muy importante porque si yo no viniera aquí tendría más problemas con mi hermano. Porque igual él querría hacer cosas como para estar conmigo y yo no lo entendería bien. Y no estaría tan unido a él.
¿Qué les dirías a otros hermanas y hermanos sobre este taller?
Le diría que es un taller súper bueno y que viniendo se uniría más a su hermano o hermana.
LOLI, USUARIA DEL GRUPO DE ABUELAS/OS
“El grupo es un espacio imprescindible”
¿Qué supone para ti un espacio como el Taller de Abuelas/os?
La pena es que estamos pocas. Yo es que no sé qué habría sido de mí sin el taller, es que cuando tienes un nieto/a no vienen con instrucciones, nadie. Es una situación tan distinta de lo que es lo “normal” por así decirlo, que yo hasta entonces nunca me había preocupado en cómo es un síndrome de Down… Te empiezas a enterar de cosas y cosas y dices “madre mía qué habría hecho yo si no hubiera tenido este espacio”.
Al final es un espacio de aprendizaje…
Mucho, mucho. Para mí ha sido fundamental.
Entiendo que también es un espacio de desahogo
También porque es verdad que no puedes hablar de estos temas en cualquier sitio porque la gente, quizás con buena voluntad, te dice “ay pues es que no se le nota el Down” o cosas así… Y claro yo digo madre mía. Pero es verdad que imagino que yo hace nueve años igual diría las mismas tonterías.
Por eso digo que a mí me ha servido para estar preparada para contestar preguntas también. Así que todos estos abuelos y abuelas que no vienen no sé cómo lo llevarán. Es que yo viéndolo con perspectiva me parece un espacio imprescindible.
¿Qué aprendes en este taller?
Llevo viniendo 9 años y he aprendido muchísimas cosas. A tratar las situaciones conforme te van viniendo y a poder darles cara, a ver que no hay que tenerlos en una cápsula, que es un niño normal que puede hacer de todo, que hay que estimular mucho su autonomía…
Hemos dado clases desde que nacen y as, pasando por todas las etapas hasta ahora, que estamos con la adolescencia. Es que la tenemos a la vuelta de la esquina.
Así que es un espacio bonito…
Pues sí, hay muchas cosas que no sabría hacer sin el taller.
¿Hay algunos temas que te interesen más o alguna dinámica que te guste en especial?
Las dinámicas que nos organiza Leire son muy buenas y los temas los enfocamos un poco entre todas. Ahora por ejemplo está Laura que tiene la nieta de 12 años y Ángeles de 14 años, pues estamos yendo hacia la adolescencia. Tenemos muchas preguntas sobre esta etapa, pero la verdad que a mí me interesan todos los temas.
¿Por qué consideras necesario este espacio?
Lo considero imprescindible y me da mucha pena que no se anime más gente porque a mí me ha ayudado muchísimo. Haces un grupo muy afín, tienes los mismos problemas y nos podemos ayudar unas a otras. Para mí es importantísimo.
Tenemos conversaciones que en otro espacio no podrías tenerlas. Son temas que la gente no entiende si no te han ocurrido. Yo hasta que no he tenido un nieto con SD mi mirada hacia estas personas era otra, y ahora noto esas miradas en mí. Y gracias al taller estoy más preparada para recibir esas miradas o para saber contestar.
¿Qué les dirías a otras abuelas o abuelos de nietas/os con SD para que se animen a acudir?
Hay gente que no está preparada aún para aceptar la situación y el taller es una herramienta para aceptar eso y para entenderlo, que si tienes posibilidades de saber y aprender, es importantísimo. A los que no vienen si esto les llega, yo les animo a venir, porque los temas son interesantísimos y nos hacen falta.
Cuando acaba el curso, Leire nos dijo por dónde queréis que vayamos, es un espacio dinámico. Me vería encantada de que el grupo creciese, por nuestro bien y por el de ellos/as. Porque sería enriquecer el grupo y es muy necesario y positivo.
Además de la importancia de la figura de las abuelas y abuelos en la vida de un niño/a…
A nivel de vivencias, tenemos un papel importante y ellos te ayudan a que ese papel sea bueno. A mí en cuanto me ve me da unos abrazos o me dice “te quiero mucho”, y pues es que se te quitan todos los problemas.
